21
Mié, Ago

ONU plantea cambiar la dieta y el uso de suelos para frenar el cambio climático

Internacional
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

ONU plantea cambiar la dieta y el uso de suelos para frenar el cambio climático. El documento se firmó en la 50 sesión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, dependiente de Naciones Unidas) | AFP

EFE y agencias .- El decisivo informe sobre los lazos entre calentamiento global y usos del suelo presentado hoy jueves por el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) envía un mensaje claro a la población mundial: debemos cambiar a dietas más sostenibles para contribuir a la salvación del planeta.

El documento, presentado tras cinco días de reuniones en Ginebra de los científicos del IPCC -dependiente de la ONU- y que el miércoles fue aprobado por los 195 signatarios del Acuerdo de París, fija por primera vez la relación directa entre crisis climática y fenómenos como la degradación del suelo o la desertización.

Estos son algunos puntos del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), uno de los primeros que detalla cómo incide el suelo en el cambio climático y por ende la dieta mundial:

Temperatura al alza
En 2018 el IPCC publicó un estudio sobre como limitar el calentamiento global a 1,5ºC en relación a la era preindustrial, uno de los objetivos de los acuerdos de París sobre el clima.

La temperatura en la superficie del planeta ya se ha elevado 1ºC desde el período preindustrial y aumenta más rápidamente en los suelos que en los océanos.

El informe de este jueves sugiere que, comparado con el período preindustrial, la temperatura en los suelos ya se ha elevado en 1,53ºC.

Esto hace más vulnerables los cultivos, degrada los suelos y exacerba los eventos climáticos extremos, fenómenos todos ellos que ponen en riesgo en particular a mujeres, niños y ancianos.

El informe también advierte que el riesgo de inseguridad alimentaria podría pasar de "elevado" (con una subida de 1,5ºC de la temperatura), a "muy elevado" (por debajo de los 2ºC).

Cambiar los hábitos de alimentación
Para el IPCC, además de reducir los gases de efecto invernadero, también hay que cambiar los hábitos de consumo. El documento se recomienda la puesta en marcha de "políticas que reduzcan el despilfarro de comida e influyan en la elección de determinadas opciones alimentarias".

Actualmente entre "el 25 y el 30% de la producción total de comida se desperdicia", indica el informe, al tiempo que unos 820 millones de personas en el mundo siguen pasando hambre.

Si en las regiones pobres las proteínas animales son a veces insuficientes, en los países ricos se consumen en exceso y hay 2.000 millones de adultos con sobrepeso o obesos. Combatir este problema puede rebajar las presiones por reducir bosques y aumentar el suelo agrícola, contribuyendo así a una reducción de las emisiones de CO2 (principal gas causante del efecto invernadero).

Por eso "hay que eliminar el desperdicio de alimentos y reducir el consumo de carne" apunta por su parte la ONG Climate Action Network.

Retomar prácticas ancestrales
Tradicionalmente el suelo absorbía el CO2 de la atmósfera a modo de enorme sumidero de gases de efecto invernadero pero su paulatina degradación y desertificación con prácticas como la deforestación para nuevos usos con fines ganaderos, agrícolas, actividades industriales o para construcción de infraestructuras están haciendo que la tierra deje de atrapar emisiones para convertirse por el contrario en generador de las mismas.

La utilización del terreno por parte del hombre es enorme: aproximadamente el 72 por ciento del suelo libre de hielo es utilizado por las personas para alimentarse, vestirse y mantener las progresivas demandas de una población mundial en crecimiento.

La forma en que nos alimentamos, vestimos y extraemos recursos de la naturaleza está modificando el clima terrestre, contribuyendo con un 23 % de las emisiones que calientan la atmósfera. Y esto pone en peligro el recurso fundamental que sostiene la vida: el suelo.

Los fertilizantes en la agricultura y las emisiones de metano y óxido de nitrógeno asociadas al ganado son una fuente significativa de emisiones de gases invernadero, y de ahí el llamamiento de los científicos del IPCC a un cambio de conducta alimenticia en el mundo.

La forma en que se produzca la comida afectará a la seguridad alimentaria en el futuro: cada grado de temperatura que aumente se sentirá mucho más en la productividad de los cinco principales cultivos del mundo: el trigo, la soja, el maíz, el arroz y el sorgo.

Los gobiernos deben asimismo detener la deforestación, teniendo en cuenta que selvas y bosques absorben un tercio de las emisiones globales de dióxido de carbono, además de jugar un rol importante en el enfriamiento de la corteza terrestre o la generación de lluvias.